En el verano de 1989 yo tarareaba a gritos esta canción de Phil Collins que llegó a ser número uno en las listas de todo el mundo. Con los años aprendí un poquito más de inglés y me di cuenta de que había berreado entusiasmado con una canción cuya letra es nada menos que una lectura actualizada del pasaje del Evangelio de Mateo 25,31-46.
Creo que antes de que la pornográfica escenificación de la navidad consumista que se nos viene encima nos haga perder el norte, debemos recordar a los amados del Señor y a sus palabras «Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis».
Os dejo el vídeo, que es magnífico y justo debajo una traducción mía de la letra. Espero que, como a mí, os hagan reflexionar un rato. Si no lo veis justo debajo de este párrafo, clicad sobre el título de la entrada.
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