Hay perlas que deben salir a la luz para ser admiradas. Así ocurre con nuestro grupo de teatro La Cabria. Y así creemos que ocurre con el poema que Juan Jesús Campos Momblant les dedicó después de la representación que hicieron en la SAFA, en la reunión que tuvieron de evaluación, en la que fueron manifestando todo lo positivo que habían encontrado en el tiempo que llevaban juntándose. Hemos conseguido que nos lo preste para compartirlo con todos vosotros. Creemos que esta movida alrededor del grupo de teatro ha sido una de las cosas lindas que han ido naciendo despacito en este tiempo en nuestra comunidad.
La Interpretación, por Juan Jesús Campos Momblant
Publicado el
miércoles, junio 16, 2010
Etiquetas: Poemas
Testimonio de un sacerdote
Si algo de bueno está teniendo todo lo que, a raíz de la salida a la luz pública de los casos de pederastia, y el tratamiento que de todo ello se está haciendo en algunso medios, es que también nos hemos puesto las pilas en el sentido de poner en valor la tarea de la inmensa mayoría de los sacerdotes de nuestra Iglesia. Por ello os dejamos este testimonio del Padre uruguayo Martín Lasarte: sus palabras hacen que se nos pongan los pelos de punta.
Publicado el
miércoles, junio 16, 2010
Etiquetas: Artículos
Diálogos desde el Evangelio. Domingo 11º del t.o. C
Publicado el
miércoles, junio 09, 2010
Etiquetas: Diálogos desde el Evangelio
Monición de entrada. Domingo 11º del t.o. Lc. 7,36-8,3 Ciclo C
Un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, enterado en casa del fariseo se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume, y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con su perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado, se dijo: “Si éste fuera profeta, sabría quien, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora”. Jesús tomo la palabra y le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. Él respondió: “Dímelo maestro”. Jesús le dijo: “Un prestamista tenía dos deudores: una debía 500 denarios, y el otro 50. Como no tenía con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más”. Simón contestó: “Supongo que aquel a quien le perdonó más?”. Jesús le dijo: “Has juzgado rectamente”. Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: “¿Ves a esa mujer? Cuando yo entré a tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo, sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor: pero al que poco se le perdona, poco ama”. Y a ella le dijo: “Tus pecados están perdonados”. Los demás convidados empezaron a decir entre sí: “¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?”. Pero Jesús dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado, vete en paz?”. Después de esto iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.
Publicado el
miércoles, junio 09, 2010
Etiquetas: Moniciones de entrada para niños
Curso bíblico. Cuaderno V
CURSO BÍBLICO
Cuaderno nº 5
Temas para el estudio y reflexión comunitaria de la Sagrada Escritura en asambleas familiares
Versión para imprimir aquí. |
Publicado el
viernes, junio 04, 2010
Etiquetas: Curso bíblico
Monición de entrada. Domingo de Corpus Christi, CICLO C, Lc. 9, 11b-17
Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios, y curo a los que lo necesitaban. Caía la tarde y los Doce se le acercaron para decirle: “Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida; porque aquí estamos en descampado”. El les contestó: “Dadles vosotros de comer!. Ellos replicaron: “No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío” (Porque eran unos cinco mil hombres). Jesús dijo a sus discípulos: “Decidles que se echen en grupos de cincuenta”. Lo hicieron así y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras, doce cestos.
Publicado el
martes, junio 01, 2010
Etiquetas: Moniciones de entrada para niños
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